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F54...
(Factor psicológico) que afecta a...
(indicar enfermedad médica) (316)
A.
Presencia de una enfermedad médica.
B.
Los factores psicológicos afectan negativamente
a la enfermedad médica en alguna de estas
formas:
1.
los factores han influido el curso de la enfermedad
médica como puede observarse por la íntima
relación temporal entre los factores
psicológicos y el desarrollo o la exacerbación
de la enfermedad médica, o el retraso
de su recuperación
2. los factores interfieren en el tratamiento
de la enfermedad médica
3. los factores constituyen un riesgo adicional
para la salud de la persona
4. las respuestas fisiológicas relacionadas
con el estrés precipitan o exacerban
los síntomas de la enfermedad médica
El
nombre se basa en la naturaleza de los factores
psicológicos (si hay más de un
factor, indicar el más predominante):
Trastorno
mental que afecta a... (indicar enfermedad médica):
p. ej. un trastorno del Eje I como trastorno
depresivo mayor que retrasa la recuperación
de un infarto de miocardio.
Síntomas
psicológicos que afectan a... (indicar
enfermedad médica): p. ej. síntomas
depresivos que retrasan una recuperación
quirúrgica; ansiedad que exacerba una
crisis de asma.
Rasgos
de personalidad o estilo de afrontamiento que
afectan a... (indicar enfermedad médica):
p. ej. negación patológica de
la necesidad de cirugía en un paciente
con cáncer; comportamiento hostil e impaciente
que contribuye a la enfermedad cardiovascular.
Comportamientos
desadaptatívos que afectan a... (indicar
enfermedad médica): p. ej. sobrealimentación,
falta de ejercicio, comportamientos sexuales
de riesgo.
Respuesta
fisiológica relacionada con el estrés
que afecta a... (indicar enfermedad médica):
p. ej. exacerbación de una úlcera
relacionada con el estrés, hipertensión,
arritmia o cefalea tensional.
Otros
factores psicológicos o no especificados
que afectan a... (indicar enfermedad médica):
p. ej., factores interpersonales, culturales
o religiosos.
Trastornos motores inducidos por medicamentos
Se
incluyen los siguientes trastornos motores inducidos
por medicamentos debido a su frecuente importancia
en:
1.
el tratamiento de los trastornos mentales o
de las enfermedades médicas.
2. el diagnóstico diferencial con otros
trastornos (p. ej., trastorno de ansiedad versus
acatisia provocada por neurolépticos;
catatonía versus síndrome neuroléptico
maligno). Aunque estos trastornos se califican
como "inducidos por medicamentos",
es difícil establecer la relación
causal entre la administración del medicamento
y la aparición del trastorno motor, especialmente
porque estos trastornos también aparecen
en ausencia de medicación. El término
neuroléptico es ampliamente usado en
este manual para referirse a medicamentos con
propiedades antagonistas sobre el receptor dopaminérgico.
Incluye los llamados agentes antipsicóticos
"típicos" (p. ej., clorpromacina,
haloperidol, flufenacina), los agentes antipsicóticos
"atípicos" (p. ej., clozapina),
algunos fármacos que bloquean el receptor
dopaminérgico utilizados en el tratamiento
de síntomas como náuseas y gastroparesia
(p. ej., proclorperacina, prometacina, trimetobenzamida,
tietilperacina y metoclopramida), y la amoxapina,
que está considerada un antidepresivo.
G21.1
Parkinsonismo inducido por neurolépticos
(332.1)
Temblor
parkinsoniano, rigidez muscular o acinesia que
aparecen a las pocas semanas de iniciar o aumentar
la dosis de un neuroléptico (o después
de disminuir la medicación utilizada).
Trastornos
motores inducidos por medicamentos para tratar
síntomas extrapiramidales.
G21.0
Síndrome neuroléptico maligno
(333.92)
Rigidez
muscular grave, temperatura elevada y otros
síntomas (p. ej., sudoración,
disfagia, incontinencia, alteraciones del nivel
de conciencia que van de la confusión
al coma, mutismo, elevación o labilidad
en la tensión arterial, elevación
de la creatinfosfocinasa [CPK]) que aparecen
con el consumo de neurolépticos.
G24.0
Distonía aguda inducida por neurolépticos
(333.7)
Posición
anormal o espasmo de los músculos de
la cabeza, el cuello, las extremidades o el
tronco que aparecen varios días después
de iniciar o aumentar la dosis de neurolépticos
(o después de disminuir la medicación
utilizada para tratar los síntomas extrapiramidales).
G21.1
Acatisia aguda inducida por neurolépticos
(333.99)
Quejas
subjetivas de inquietud que se acompañan
de movimientos observables (p. ej., movimientos
de piernas, balanceo de pierna a pierna, paseos
o incapacidad para permanecer sentado o estar
en pie) que aparecen varias semanas después
de iniciar o aumentar la dosis de neurolépticos
(o después de disminuir la medicación
utilizada para tratar los síntomas extrapiramidales).
G24.0
Discinesia tardía inducida por neurolépticos
(333.82)
Movimientos
involuntarios de tipo coreiforme, atetoide o
rítmicos (que duran varias semanas) de
la lengua, la mandíbula o las extremidades,
que aparecen asociados al consumo de neurolépticos
durante varios meses (puede ser durante un corto
período de tiempo en los ancianos).
G25.1
Temblor postural inducido por medicamentos (333.1)
Temblor
fino que aparece durante los intentos por mantener
una postura que se asocia al consumo de un medicamento
(p. ej., litio, antidepresivos, ácido
valproico).
G25.9
Trastorno motor inducido por medicamentos no
especificado (333.90)
Esta
categoría se reserva para trastornos
del movimiento inducidos por medicamentos no
clasificados en ninguno de los trastornos específicos
mencionados antes. Los ejemplos incluyen: 1)
parKinsonismo, acatisia aguda, distonía
aguda o movimientos discinéticos relacionados
con medicamentos distintos de los neurolépticos;
2) cuadros clínicos que recuerdan el
síndrome neuroléptico maligno
relacionados con medicamentos distintos de los
neurolépticos, y 3) distonía tardía.
T88.7
Efectos adversos de los medicamentos no especificados
(995.2)
Esta
categoría se reserva para su uso opcional
por los clínicos para codificar los efectos
secundarios de los fármacos (distintos
de los trastornos motores) cuando estos efectos
adversos se convierten en el objeto principal
de la atención clínica. Los ejemplos
incluyen hipotensión grave, arritmias
cardíacas y priapismo.
Problemas
de relación
Los
problemas de relación incluyen patrones
de interacción entre miembros de una
unidad relacional que están asociados
a un deterioro de la actividad clínicamente
significativo, o a síntomas de uno o
más miembros de una unidad relacional,
o a deterioro de la unidad relacional misma.
Se incluyen los siguientes problemas de relación,
porque con frecuencia son objeto de atención
clínica por parte de los profesionales
de la salud. Estos problemas pueden exacerbar
o complicar el tratamiento de un trastorno mental
o de una enfermedad médica en uno o más
miembros de la unidad relacional, pueden ser
el resultado de un trastorno mental o de una
enfermedad médica, pueden ser independientes
de otros trastornos presentes o pueden aparecer
en ausencia de cualquier otro trastorno.
Z63.7
Problema de relación asociado a un trastorno
mental o a una enfermedad médica (V61.9)
El
objeto de atención clínica es
un patrón de deterioro en la interacción
que está asociado a un trastorno mental
o a una enfermedad médica de un miembro
de la familia.
Z63.8
Problemas paterno-fíliales (V61.20)
El
objeto de atención clínica es
el patrón de interacción entre
padres e hijos (p. ej., deterioro de la comunicación,
sobreprotección, disciplina inadecuada)
que está asociado a un deterioro clínicamente
significativo de la actividad individual o familiar
o a la aparición de síntomas clínicamente
significativos en los padres o hijos.
Z63.0
Problemas conyugales (V61.1)
El
objeto de atención clínica es
un patrón de interacción entre
cónyuges o compañeros caracterizado
por una comunicación negativa (p. ej.,
críticas), una comunicación distorsionada
(p. ej., expectativas poco realistas) o una
ausencia de comunicación (p. ej., aislamiento),
que está asociado a un deterioro clínicamente
significativo de la actividad individual o familiar
o a la aparición de síntomas en
uno o ambos cónyuges.
F93.3
Problema de relación entre hermanos (V61.8)
El
objeto de atención clínica es
un patrón de interacción entre
hermanos que está asociado a un deterioro
clínicamente significativo de la actividad
individual o familiar o a la aparición
de síntomas en uno o más hermanos.
Z63.9
Problema de relación no especificado
(V62.81)
El
objeto de atención clínica se
centra en los problemas de relación que
no son clasificables en ninguno de los problemas
específicos mencionados antes (p. ej.,
dificultades con los colaboradores).
Problemas relacionados con el abuso o la
negligencia (abusos físicos y sexuales)
Este
apartado incluye categorías que deben
utilizarse cuando el objeto de atención
clínica es un maltrato grave de una persona
por otra utilizando el abuso físico,
el abuso sexual o la negligencia. Estos problemas
se incluyen porque son objeto de atención
clínica frecuente entre las personas
visitadas por los profesionales de la salud.
T74.1
Abuso físico del niño (V61.21)
El
objeto de atención clínica es
el abuso físico de un niño.
T74.2
Abuso sexual del niño (V61.21)
El
objeto de atención clínica es
el abuso sexual de un niño.
T74.0
Negligencia de la infancia (V61.21)
El
objeto de atención clínica es
el descuido de un niño.
T74.1
Abuso físico del adulto (V61.1)
El
objeto de atención clínica es
el abuso físico de un adulto (p. ej.,
dar una paliza al cónyuge, abusar de
un progenitor anciano).
T74.2
Abuso sexual del adulto (V61.1)
El
objeto de atención clínica es
el abuso sexual de un adulto (p. ej., coacción
sexual, violación).
Problemas adicionales que pueden ser objeto
de atención clínica
Z91.1
Incumplimiento terapéutico (V15.81)
El
objeto de atención clínica es
el incumplimiento con un aspecto importante
del tratamiento en un trastorno mental o en
una enfermedad médica. Las razones del
incumplimiento pueden deberse a las molestias
que provoca el tratamiento (p. ej., efectos
secundarios de la medicación), a su costo
elevado, a decisiones basadas en juicios de
valor personales o creencias religiosas o culturales
sobre las ventajas e inconvenientes del tratamiento
propuesto, a rasgos de personalidad o a estilos
de afrontamiento anómalos (p. ej., negación
de la enfermedad) y a la presencia de un trastorno
mental (p. ej., esquizofrenia, trastorno de
la personalidad por evitación). Esta
categoría debe usarse sólo si
el problema es de gravedad suficiente como para
merecer atención clínica independiente.
Z76.5
Simulación (V65.2)
La
característica de la simulación
es la producción intencionada de síntomas
físicos o psicológicos desproporcionados
o falsos, motivados por incentivos externos
como no realizar el servicio militar, evitar
un trabajo, obtener una compensación
económica, escapar de una condena criminal
u obtener drogas. Bajo algunas circunstancias,
la simulación puede representar un comportamiento
adaptativo: por ejemplo, fingir una enfermedad
mientras se está cautivo del enemigo
en tiempo de guerra.
Debe
sospecharse simulación si existe alguna
de las combinaciones presentes:
1.
Presentación de un contexto medicolegal
(p. ej., la persona es enviada por el fiscal
a una exploración médica).
2. Discrepancia acusada entre el estrés
o la alteración explicados por la persona
y los datos objetivos de la exploración
médica.
3. Falta de cooperación durante la valoración
diagnóstica e incumplimiento del régimen
de tratamiento prescrito.
4. Presentación de un trastorno antisocial
de la personalidad.
La
simulación difiere del trastorno facticio
en que existe un incentivo externo para la producción
de los síntomas, lo que no ocurre en
el trastorno facticio. La evidencia de una necesidad
intrapsíquica para mantener el papel
de enfermo sugiere un trastorno facticio. La
simulación se diferencia del trastorno
de conversión y de otros trastornos somatomorfos
por la producción intencionada de síntomas
y por los obvios incentivos externos asociados
a ella. En la simulación (a diferencia
de lo que ocurre en el trastorno de conversión)
los síntomas no ceden por sugestión
o hipnosis.
Z72.8 Comportamiento antisocial del adulto (V71.01)
El
objeto de atención clínica es
un comportamiento antisocial del adulto que
no se debe a un trastorno mental (p. ej., trastorno
disocial, trastorno antisocial de la personalidad,
trastorno del control de los impulsos). Los
ejemplos incluyen el comportamiento de algunos
ladrones profesionales, chantajistas y traficantes
de sustancias ilegales.
Z72.8 Comportamiento antisocial en la niñez
o la adolescencia (V71.02)
El
objeto de atención clínica es
un comportamiento antisocial en el niño
o el adolescente que no es debido a un trastorno
mental (p. ej., trastorno disocial o trastorno
del control de los impulsos). Los ejemplos incluyen
actos antisociales aislados de los niños
o adolescentes (no un patrón de comportamiento
antisocial).
Problemas adicionales que pueden ser objeto
de atención clínica
R41.8
Capacidad intelectual límite (V62.89)
El
objeto de atención clínica está
asociado a una capacidad intelectual límite,
esto es, a un CI entre 71 y 84. El diagnóstico
diferencial entre la capacidad intelectual límite
y el retraso mental (CI de 70 o inferior) es
especialmente difícil cuando coexisten
otros trastornos mentales (p. ej., esquizofrenia).
R41.8
Deterioro cognoscitivo relacionado con la edad
(780.9)
El
objeto de atención clínica es
un deterioro de la actividad cognoscitiva, demostrado
objetivamente, a consecuencia de la edad y que
está dentro de los límites normales
de esa edad. Los individuos con este déficit
pueden tener problemas para recordar nombres
o citas y experimentar dificultades para solucionar
problemas complejos. Esta categoría sólo
debe usarse tras haber determinado que el deterioro
cognoscitivo no es atribuible a un trastorno
mental específico o a una enfermedad
neurológica.
Z63.4 Duelo (V62.82)
El
objeto de atención clínica es
una reacción a la muerte de una persona
querida. Como parte de su reacción de
pérdida, algunos individuos afligidos
presentan síntomas característicos
de un episodio de depresión mayor (p.
ej., sentimientos de tristeza y síntomas
asociados como insomnio, anorexia y pérdida
de peso). La persona con duelo valora el estado
de ánimo depresivo como "normal",
aunque puede buscar ayuda profesional para aliviar
los síntomas asociados como el insomnio
y la anorexia. La duración y la expresión
de un duelo "normal" varía
considerablemente entre los diferentes grupos
culturales. El diagnóstico de trastorno
depresivo mayor no está indicado a menos
que los síntomas se mantengan 2 meses
después de la pérdida. Sin embargo,
la presencia de ciertos síntomas que
no son característicos de una reacción
de duelo "normal" puede ser útil
para diferenciar el duelo del episodio depresivo
mayor. Entre aquellos se incluyen:
1.
la culpa por las cosas, más que por las
acciones, recibidas o no recibidas por el superviviente
en el momento de morir la persona querida.
2. pensamientos de muerte más que voluntad
de vivir, con el sentimiento de que el superviviente
debería haber muerto con la persona fallecida.
3. preocupación mórbida con sentimiento
de inutilidad.
4. inhibición psicomotora acusada.
5. deterioro funcional acusado y prolongado.
6. experiencias alucinatorias distintas de las
de escuchar la voz o ver la imagen fugaz de
la persona fallecida.
Z55.8
Problema académico (V62.3)
El
objeto de atención clínica es
un problema académico que no se debe
a un trastorno mental o que, si se debe a un
trastorno mental, es lo bastante grave como
para merecer atención clínica
independiente. Un ejemplo es la existencia de
un patrón gradual de fracaso o la presencia
de pocos logros significativos en una persona
con una capacidad intelectual adecuada en ausencia
de un trastorno del aprendizaje o de la comunicación
o cualquier otro trastorno mental que pudiera
explicar el problema.
Z56.7
Problema laboral (V62.2)
El
objeto de atención clínica es
un problema laboral que no se debe a un trastorno
mental o que, si se debe a un trastorno mental,
es lo bastante grave como para merecer una atención
clínica independiente. Los ejemplos incluyen
la insatisfacción laboral y la incertidumbre
sobre la elección profesional.
F93.8
Problema de identidad (313.82)
El
objeto de atención clínica es
la incertidumbre sobre los múltiples
aspectos relacionados con la identidad, como
son los objetivos a largo plazo, elección
de profesión, patrones de amistad, comportamiento
y orientación sexuales, valores morales
y lealtades de grupo.
Z71.8 Problema religioso o espiritual (V62.89)
El
objeto de atención clínica es
un problema religioso o espiritual. Los ejemplos
incluyen el malestar que implica la pérdida
o el cuestionamiento de la fe, los problemas
asociados con la conversión a una nueva
fe, o el cuestionamiento de los valores espirituales
que pueden o no estar necesariamente relacionados
con una iglesia organizada o con una institución
religiosa.
Z60.3 Problema de aculturación (V62.4)
El
objeto de atención clínica es
un problema relacionado con la adaptación
a diferentes culturas (p. ej., problemas educativos
relacionados con la emigración).
Z60.0 Problema biográfico (V62.89)
El
objeto de atención clínica es
un problema asociado con una etapa del desarrollo
o con otras circunstancias de la vida que no
se debe a un trastorno mental o que, si es debido
a un trastorno mental, es lo bastante grave
como para merecer atención clínica
independiente. Los ejemplos incluyen problemas
asociados con la incorporación al colegio,
el abandono del control de los padres, el comienzo
de una nueva profesión y los cambios
relacionados con el matrimonio, el divorcio
y la jubilación.
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